Carta de mi Papá

CARTA DE PAPA

El día llegara en que un medico comprobara que mi cerebro ha dejado de funcionar y mi vida en este mundo a llegado a su termino , cuanto tal cosa ocurra, no intenten infundirle a mi cuerpo una vida artificial con ayuda de alguna maquina y no digan que me hallo en mi lecho de muerte.

Estaré en mi lecho de vida y quiero que este cuerpo sea retirado para contribuir a que otros seres humanos hagan mejor vida.

Doy mis ojos al infeliz que jamás haya contemplado el amanecer que no haya visto el rostro de un niño o la luz del amor en los ojos de una mujer .

Doy mi corazón a alguna persona a quien el propio solo le haya valido interminables días de sufrimiento.

Hurguen en todos los rincones de mi cerebro si es necesario, tomen mis celulas y hagan que se desarrollen de modo que algún día un chico sin habla logre gritar con entusiasmo.

Lo que quede mi cuerpo entréguenlo al fuego y lancen las cenizas al viento para contribuir al crecimiento de las flores.

Si algo han de enterrar, que sean mis errores, mi flaquezas y todos mis perjuicios contra mi prójimo.

Ing. Jorge Armando Diéguez Chávez

1939-2016